Aunque pasen muchos días, lo que más cuesta adaptarse en Irlanda y Reino Unido es en el sentido de circulación. Llegará un momento en el que mirarás a la derecha e izquierda infinitas veces antes de cruzar y asegurarte que no vienen coches. Lo peor es cruzar una calle en Manchester, a parte de no haber los míticos pasos de cebras lo que sí no hay son los semáforos para peatones. En este caso (si no ves el semáforo para los coches, generalmente hay TRES!), basta con observar si los coches están parados o no y las caras de los conductores. Pero no temas, los conductores son bastante comprensivos.

Mira a tu izquierda antes de cruzar! (Dublín)
















